El liderazgo y la caída de Joe Paterno.



El liderazgo es el conjunto de capacidades que una persona tiene para influir en un grupo de personas determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo en el logro de metas y objetivos. También se entiende como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo o equipo.

En los deportes, los líderes hacen que las cosas pasen. Se organizan, comunican y hacen que sus compañeros se involucren en la búsqueda del triunfo, por eso las grandes estrellas del deporte son modelos a seguir, ayudan a otros a que alcancen sus metas y los motivan para que pregonen ese ejemplo.
Los líderes deportivos aprenden con el entrenamiento, el trabajo y los resultados en el campo con el paso de los años, nutren al liderazgo con comunicación y organización y, adicionalmente, alimentan su auto estima.

En cualquier estadio del mundo ahora el nivel de competencia que se aprecia desde la tribuna es enorme. Entrenadores y jugadores sienten una gran presión al jugar para ganar, y la medida del éxito es tabulada en victorias y derrotas. Por lo anterior, el liderazgo en el deporte capta tanta atención de entrenadores y jugadores.

Como entrenador, uno tiene la posición de poder sobre los jugadores. Después de todo hacen todas las decisiones importantes para alcanzar un triunfo. Pero como entrenador se debe entender que este papel va más allá de poner la alineación correcta, sino en ser un buen juez y educador de las habilidades de sus jugadores. Si se quieren aumentar las posibilidades de triunfo, se deben aplicar las capacidades de líder arriba mencionadas.

Esto significa tratar a los jugadores con dignidad y respeto. Entender que no todas las técnicas de liderazgo aplican para todos los jugadores, estas varían y por eso se debe conocer a cada uno de ellos para saber cuáles pueden ser más útiles para explotar sus capacidades individuales.

Vince Lombardi, el gran entrenador de los Green Bay Packers, solía decir que “los líderes se hacen, no nacen”. Se hacen con el trabajo fuerte, lo cual es el precio que todos debemos pagar para alcanzar una meta que valga la pena. “No es fácil ser un líder efectivo, necesitas trabajar fuerte para ganarte la confianza de un equipo y entender que la dinámica motivacional de cada jugador” decía Lombardi.

Joe Paterno por 46 años dirigió los destinos del equipo de futbol americano de la Universidad Estatal de Pennsylvania. A lo largo de ese tiempo, era la imagen viva de dignidad, respecto. De un líder y maestro, no sólo de jugadores sino de los miles de alumnos de esa universidad.

Era la imagen viva de lo que un entrenador debe ser.

Pero todo cambió y una cara de Paterno que nadie conocía, salió a la luz esta semana y fue despedido de su cargo por su indolencia de no hacer más cuando uno de sus asistentes le reportó que sospechaba uno de sus coordinadores abusó sexualmente de un menor en el 2002.

Nueve años después, ese caso salió a la luz. Se confirmó que Peter Sandusky, uno de los más cercanos colaboradores de Joe Paterno abusó sexualmente de hasta 8 menores.

Joe Paterno, a sus 84 años pudo haber dirigido a Penn State hasta el día de su muerte. Por casi medio siglo, fue el guía y líder de miles de estudiantes en una de las universidades de primer nivel de los Estados Unidos, no se podía hablar de la grandeza de Penn State sin hablar de Joe Paterno.

Sin embargo, el día que le reportaron el abuso sexual de uno de sus colaboradores, no hizo nada más allá de reportarlo con el presidente de la universidad y ya, Paterno sólo regresó al campo a entrenar a su equipo, como si nada hubiera pasado.

Ahora se le recrimina por no haber reportado a las autoridades el hecho, y peor aún, por haber mantenido a Sandusky como su coordinador por 9 años más. Paterno olvidó su papel de modelo y líder dando a entender que el juego era primero que las acciones del hombre fuera del campo.

Su legado, su carrera, su historia se fue a la borda por no actuar como el líder que siempre pregonó ser. Una de las máximas del liderazgo es pregonar con el ejemplo, y Paterno con el ejemplo que dio una malograda tarde de 2002 al hacer oídos sordos y ojos ciegos, tiró por la borda, al basurero, una carrera de 46 años.

El líder lo es siempre, no sólo dentro del campo, sino más importante fuera de él, Paterno lo olvidó y lo pagó muy caro porque en vez de morir como el gran entrenador, morirá como un gran mentiroso.

Twitter: @Marco_NY23

Autor: marconunez23

Periodista con más de 20 años de experiencia. Especializado en temas de negocio, comunicación social, e imagen. Apasionado del deporte, especialmente el beisbol, los New York Yankees, los Pittsburgh Steelers y la NFL.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s